miércoles, 21 de noviembre de 2012

El verdadero significado del "calendario Maya"



El señor Alfredo Casariego en su Blog, presenta un interesante resumen de lo que verdaderamente significa el CALENDARIO MAYA, que, repetimos, NO ES EL AZTECA ornamental que conocemos.




"La enorme piedra tallada por los mayas alrededor del año 669 de nuestra era, que tiene en vilo a media humanidad por una supuesta profecía del “fin del mundo” para diciembre de 2012, relata en realidad la vida
y las batallas de un gobernante.


“Los mayas tenían un concepto cíclico del tiempo, no se ocupaban del fin del mundo. 

Esa estela narra la vida y las batallas de un gobernante”, señaló a la agencia France Press el arqueólogo mexicano José Romero, refiriéndose sobre el significado de esta piedra que inspiró la catastrofista cinta “2012″ de Roland Emmerich y la novela “El testamento maya” de Steve Alten.

Fragmentada en seis trozos que estaban repartidos entre México y Estados Unidos, la estela (piedra tallada) es conocida como el Monumento 6 de El Tortuguero, sitio arqueológico de Macuspana del que se tuvieron los primeros registros históricos en 1915.

“No hay un registro sobre el hallazgo del Monumento 6″, explica Romero, quien es experto en El Tortuguero y además una de las voces autorizadas para hablar de la historia de esta y otras piezas que se exhiben en el Museo Regional de Antropología Carlos Pellicer Cámara, de Villahermosa.

Esta piedra, que tenía una forma de “T” pero que fue fragmentada y ahora está incompleta,

fue rescatada en 1958 junto con otras piezas arqueológicas de El Tortuguero, localizado en una cantera y cuyas históricas piedras fueron utilizadas por décadas en la construcción de casas y carreteras.

“No estaba completa, tenemos cuatro fragmentos y faltan varios. En el Museo Metropolitano de Nueva York hay uno y otras dos en una colección privada de Boston. El fragmento del lado derecho está desaparecido”, añade Romero.





Las primeras publicaciones sobre el significado del Monumento 6 fueron realizadas por un epigrafista alemán en 1978 y desde entonces ha sido estudiada, junto con otras piezas de El Tortuguero, por expertos de todo el mundo, que coinciden que la fecha es 23 y no 21 de diciembre como se afirma comercialmente.

“La última inscripción corresponde al 23 de diciembre de 2012, pero el tema central del Monumento 6 no es la ni la fecha, ni profecías, ni el fin del mundo. Es la historia de Balam Ahau(o Bahlam Ajaw), que fue un ‘sagrado señor’ de El Tortuguero”, asegura Romero.

El epigrafista e historiador mexicano Erick Velásquez detalla de su lado que el 23 de diciembre al que hace referencia la estela tiene que ver con “el rito de renovación del universo” una vez concluido un ciclo iniciado el 13 de agosto del año 3114 antes de nuestra era.

“Esto habla sólo de que se completaron 13 baak t’uunes (unidad de tiempo equivalente a 144.000 días), pero de ningún modo es el fin de la ‘cuenta larga’ del calendario maya, la cual es infinita, indica el epigrafista. “Inicia un nuevo ciclo, eso es todo”, añade al explicar que los mayas medían el tiempo de forma lineal y cíclica.

Tanto Romero como Velásquez coinciden en que la idea de un “fin del mundo” en medio de catástrofes naturales es un concepto judeo-cristiano y aunque los mayas sí hicieron profecías, eran a corto plazo y estaban relacionadas con asuntos cotidianos como las lluvias, la sequía, las cosechas o la pesca.




Romero subraya que el antropólogo David Stuart fue de los primeros en evocar en 2006 que el Monumento 6 podría ser algún tipo de profecía. Mientras tanto Velásquez le resta importancia a estas visiones catastróficas ya que provienen de la interpretación dada a una sola de entre más de 5.000 estelas de la cultura maya que se han estudiado, además de que existen otras que evocan fechas hasta el año 7.000 de nuestra era.

Los mayas en México tuvieron presencia en los estados de Tabasco, Chiapas (sureste), Yucatán, Campeche y Quintana Roo, donde existen vestigios arqueológicos que testimonian el alto desarrollo de los mayas en la ciencia, la cultura y la astronomía.

También hay importantes vestigios mayas en Guatemala y Honduras, así como en Belice y El Salvador."

Referencia: http://adictamente.blogspot.com/2012/11/el-verdadero-significado-del-calendario.html 





viernes, 26 de octubre de 2012

Anuncian que encontraron el más antiguo entierro maya en Mesoamérica

En el bello sitio arqueológico de Takalik Abaj, localizado en la costa sur de Guatemala,

Leamos lo publicado por WUQUB Q'IJ:
"El entierro real más antiguo lo encontraron en Tak’alik Ab’aj
de WUQUB Q'IJ




El sepulcro pertenece a K’utz Chman, “el Abuelo Buitre”, quien fue el líder de esa ciudad. La fosa data de 770 a 510 antes de Cristo. 

Los 3 arqueólogos que integran el equipo de trabajo del Parque Arqueológico Nacional Tak’alik Ab’aj descubrieron el lugar donde yacía el máximo líder político y religioso de la ciudad. El hallazgo representa el entierro real maya más antiguo de Mesoamérica. Data del 770 al 510 a C, es decir, la segunda parte del Preclásico Medio.
La fosa pertenece a K’utz Chman, el Abuelo Buitre. Su restos fueron localizados en un agujero ubicado al norte-sur de la estructura número 6, a un costado de la Ofrenda Collar del Ancestro, otra tumba encontrada en 2011, pero menos antigua que la del gobernante.

La coordinadora técnica científica del proyecto, Christina Schieber, explica que se determinó la edad del personaje después de realizar pruebas de radiocarbono a los ajuares elaborados de jadeíta y al taparrabo que aún acompañaban los restos del líder.




Llamarlo Abuelo Buitre fue decisión de los mismos arqueólogos que lo encontraron, pues no hay escrito que revele su verdadero nombre. Sin embargo, la razón por la que se eligió identificarlo de esa manera tiene que ver con una pieza que asemeja un buitre, la cual colgaba al centro del collar que conservaba. En aquella época era un símbolo de la máxima autoridad.

Un estudio de Schieber sobre la cultura de Tak’alik Ab’aj y los Olmecas describe a esta ciudad como próspera y con un fuerte crecimiento. Según el documento, el lugar manifestó su arquitectura por medio de sus plataformas ceremoniales, el diseño de los espacios públicos y por la manera en que adecuó los terrenos donde hizo cada construcción.

En el sitio también se han encontrado esculturas y monumentos. Schieber, Miguel Ángel Orrego y Marion Popenoe de Hatch afirman que después de 25 años confirmaron que la producción alfarera fue propia de aquella época.
Durante el Preclásico Medio el comercio de larga distancia utilizó ese lugar como paso de mercadería. La ruta comenzaba en Chiapas, México iba hacia Tak’alik Ab’aj –ubicado en Retalhuleu- pasaba por la bocacosta del Pacífico y llegaba a El Salvador.

Se cree que la relación que existía entre ambas civilizaciones fue la razón por la que los habitantes de la ciudad maya guardaran influencias olmecas. El ajuar del mismo Abuelo Buitre guardaba rasgos de los dos grupos."


jueves, 18 de octubre de 2012

Oxlaj Bak'tun



13 Bak’tun

El interés por asignar a cada día una identidad propia. 
Méndez Vides
La aproximación, por superficial que sea, al conocimiento del sistema de la numeración vigesimal en el calendario de la cultura Maya milenaria, sorprende y da fácilmente espacio a la superstición. 

Hoy están de moda las interpretaciones sobre las creencias populares y aplicaciones mágicas, particularmente debido al anuncio del vencimiento de un ciclo de la cuenta larga, lo que hace que haya gente buscándole a los signos el sentido trágico espiritual o la utilidad predictiva. 

Lo mismo sucede con otros calendarios en desuso, llevados fuera de los límites de la ciencia para entusiasmar a quienes se ilusionan con lo fantástico, como la interpretación de la Kabala a partir de los números griegos (compuestos de letras y números), donde figura el ángel para cada día, al estilo del Nahual, para vender interpretaciones como servicios espirituales. 

También sabemos del uso que se le da al horóscopo o a la cruz china, pero el calendario no pretende nada de eso, es apenas una convención desarrollada y utilizada por la humanidad para registrar y medir el tiempo que no se repite, porque cada día es único. La cuenta larga de los mayas brinda tal sentido, porque identifica cada día como único, combinando el calendario sagrado Tzolkin de 260 días (con números y nombres), con el calendario civil Haab de 365 días (360 días más el mes sin nombre de 5 días), lo que da 18 mil 980 días con nombre diferente en el calendario de la rueda, o 52 años solares; y que en el sistema de la cuenta larga da 1 millón 872 mil días o 5 mil 125.36 años solares para determinar un ciclo maya, dentro del cual no existe repetición de una sola fecha. La reanudación de una fecha solo ocurre una vez cada 136 millones 656 mil días, o aproximadamente 374 mil 142 años o 73 eras mayas. 

Pareciera que el interés de los mayas era asignar a cada día una identidad propia, y no era un vehículo para la religiosidad. En tal caso, el asunto de celebrar el cambio de era este 21 de diciembre, no es sino repetir la costumbre occidental, normal y humana, de celebrar individualmente nuestro cumpleaños, y socialmente el de todos los arranques y finales, que aprovecharemos gracias al turismo que se atraiga, pero sin buscarle tres pies al gato. 

Lo relevante es admirar lo fascinante de un calendario en desuso, derivado de la observación de los astros, donde el sol o el sistema solar como un todo gira alrededor de otra estrella, o se mueve como un cuerpo armónico que flota en el Universo, con órbitas que se sincronizan, pero donde hasta lo que aparentemente se repite, cambia.

Publicado en diario elPeriódico 18/10/2012  http://elperiodico.com.gt/es/20121018/opinion/219356/ 

miércoles, 18 de julio de 2012

1er. Encuentro de Arqueoastronomía en Guatemala



Primer Encuentro de Arqueoastronomía julio 16, 2012



La actividad bloguística ha sido escasa en los últimos días debido a múltiples razones, pero no por falta de cosas que contar. Espero ponerme al día pronto. Por el momento hablemos del Primer Encuentro de Arqueoastronomía que se llevó a cabo del 18 al 28 de junio recién pasado. El evento fue organizado por la Universidad del Valle de Guatemala y en él participaron arqueólogos y astrónomos locales e internacionales.
Previo a la serie de conferencias y talleres, los científicos participantes tuvimos la oportunidad única de visitar varios sitios arqueológicos: Tak’alik Ab’aj, Quiriguá, Tikal y Uaxactún. Durante cuatro días, profesionales de la arqueología y la astronomía tuvimos un intenso intercambio de conocimiento, ideas e información. Era absolutamente fantástico caminar por los diferentes lugares en la compañía de los arqueólogos. Cualquier pregunta que se me ocurriera era contestada con la simple acción de hablarle al arqueólogo que tenía a la par. Yo había ido a Tikal dos veces anteriormente y aunque uno es capaz de darse cuenta de la magnificencia del complejo, el escuchar de boca de un arqueólogo la historia y las circunstancias de cada monumento y estela agrega una dimensión extra a la experiencia. Lo más iluminador y admirable era la habilidad de los arqueólogos de interpretar los glifos en las estelas y contar la historia contenida en cada símbolo, las referencias al calendario, los gobernantes, conquistas, ascensiones al poder y conmemoraciones periódicas. Registros en piedra que han guardado la memoria de una civilización para ser contada en nuestros días.
El punto central del encuentro era la famosa referencia al 13 B’actun. Esa fecha que ha sido polemizada y utilizada por muchos para fijar y profetizar por enésima vez, el fin del mundo. Lo que me quedó claro después de participar en el encuentro es que no existe ninguna profecía maya apocalíptica. Tampoco es el fin del calendario maya. Es ingenuo pretender que la cuenta de los días tenga un final. Es como decir que nuestra civilización termina el 31 de diciembre, simplemente porque el calendario colgado en la pared ya no tiene más hojitas después de esa fecha.
El evento cerró con la presentación del descubrimiento de un panel con glifos mayas que contiene una referencia al 13 B’actun. El panel fue encontrado en el sitio arqueológico La Corona en Petén. Los periódicos nacionales cubrieron la noticia aquí,aquí, y aquí. La explicación más concisa y clara la da David Stuart, el mismo epigrafista que descifró el panel, en una entrada tituladaNotes on a New Text from La Corona. Después de explicar la narración contenida en el panel y ponerla en contexto, la referencia al 13 B’actun resulta natural dentro del su marco político e histórico. Stuart explica (énfasis mío):
So why the reference to the year 2012? As is usual, the reason mostly has to do with the cosmological dimensions of ancient Maya politics and kingship. Calakmul’s king had only recently celebrated an important ending of 13 K’atun calendar cycle, in the year 692 (9.13.0.0.0), and in this text he is called a “13 K’atun lord.” The scribe has used this important ritual fact to project forward to when the next higher period of the Maya calendar will also reach 13 – a sacred Maya number — which will come on December 21, 2012 (13.0.0.0.0). There is no prediction involved; it is simply a literary device used by the scribe to place local political history in a larger cosmological framework.
Me gustaría pensar que eso tendría que poner fin al sensacionalismo que llena los vacíos de muchas personas que buscan un poco de emoción en la cotidianidad aburrida de sus vidas. Sin embargo, la experiencia nos muestra que no es así y que el alboroto apocalíptico maya pasará de moda el día 22 de diciembre de 2012.
El último punto que quiero resaltar es algo que siempre sucede en eventos de este tipo. Ahora tenemos nuevos amigos y nuevos contactos, el inicio de una vía de comunicación entre dos disciplinas se ha establecido y empezará a dar resultados pronto. Estén atentos a lo que suceda.
La conjunción entre arqueología y astronomía es una gran oportunidad para estudiantes y profesionales en nuestro país. Muchas veces añoramos tener la infraestructura que poseen otros países para desarrollar ciencia y no nos percatamos que aquí tenemos algo que ningún otro país posee. Es también la oportunidad de desarrollar no sólo ciencia sino nuestra propia identidad, explorando nuestro pasado con el conocimiento del presente, para lo cuál se hace necesaria —una vez más— la necesidad de apoyar la ciencia y la investigación en nuestro país.
Foto: Kristhell López
Reproducido de guateciencia.wordpress.com 

domingo, 1 de julio de 2012

NUEVOS HALLAZGOS SOBRE 13 B´AKTUN

Red de Noticias WUQUB' Q'IJ: NUEVOS HALLAZGOS SOBRE 13 B´AKTUN 
Guatemala.-Este es uno de los hallazgos epigráficos más significativos de las últimas décadas según arqueólogos de las universidades del Valle de Guatemala, Tulane y Texas (Estados Unidos) quienes trabajaron en el sitio arqueológico y junto a más de 20 estudiantes de las universidades mencionadas, realizaron el descubrimiento.

martes, 3 de enero de 2012

lunes, 2 de enero de 2012

Artículo No. 3 (Rechazo científico al fatalismo sobre el 13 Baktún)

Un arqueólogo rechaza apocalipsis en los códices mayas. No hablan de catástrofe, hablan de “nueva era”.


El ex delegado del INAH, Alfredo Barrera, dijo que no encuentran en los códices mayas ninguna evidencia de profecía catastrófica para el 2012.
Los arqueólogos y epigrafistas no encuentran en los códices mayas ninguna evidencia de profecía catastrófica para el 2012, afirmó el arqueólogo mexicano Alfredo Barrera, al participar en las Jornadas Culturales Mayas que concluyeron la víspera en esta ciudad del sur de España.
En el Archivo General de Indias, donde fue develado el busto del investigador yucateco Silvio Zavala Vallado, el especialista aseguró que el aspecto apocalíptico de las profecías mayas responde a intereses económicos.
‘Ante un mundo globalizado, un mundo en el que hay catástrofes, tsunamis, el aspecto apocalíptico del tema ha llamado la atención, ha generado toda una industria, hay intereses económicos en potenciar todo esto’, dijo.
‘Los únicos que casi no hablamos somos nosotros’, dijo en referencia a los arqueólogos y especialistas en la cultura maya. ‘No nos hacen caso, porque no estamos en la misma línea’, aseveró.

Explicó que ‘lo que claramente sabemos es que el calendario maya partía de días, luego de periodos de 20 días, y así sucesivamente, era cíclico y lo que va a pasar el 21 de diciembre de 2012 es que se acabará un ciclo y se va a iniciar una nueva era’.
Insistió en que ‘en los códices no tenemos referencia a ninguna catástrofe, a ninguna referencia en este sentido. No hay profecías catastróficas relacionadas con alguna fecha concreta y en esto estamos de acuerdo todos los arqueólogos, los epigrafistas, los especialistas en tema’, anotó.
El ex delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) expuso que los mayas no han desaparecido, continúan viviendo, y a pesar de la conquista han podido conservar gran parte de su legado sociocultural.
‘Todavía viven, tienen gran parte de su cosmovisión. Hay unos seis millones, en Guatemala, Chiapas, Belice, Yucatán, entre otras zonas y esta población no pierde la esperanza de un futuro mejor’, puntualizó.
Finalmente, expresó que ‘los mayas de la actualidad no están pensando en que el mundo se va a acabar’